La herramienta de Rolty
Doce coches financiados, oficina, aparcamiento, software de reservas y el colchón de los primeros meses.
Doce coches alquilados cerca de veinte días al mes, con los extras incluidos.
Antes de tu IRPF y con la flota alquilada dos de cada tres días.
De cada 100 € facturados quedan unos 13 antes de impuestos.
Cuotas de la flota, mostrador, oficina, seguro de alquiler y estructura.
Cada coche tiene que estar fuera 16 días de cada 30 solo para cubrir gastos.
Entre tres y cuatro años, con una entrada de capital contenida.
Mostrador, entregas, limpieza e incidencias, con guardia de fin de semana en temporada.
El mostrador no se puede dejar solo, y en verano hay que doblar turnos.
Lo caro no es la oficina, son las plazas donde duerme la flota.
En la playa, cuatro meses pagan el año; en ciudad, la avería del cliente no tiene temporada.
No hay autorización sectorial desde 2009: lo que filtra de verdad es el seguro.
La gran ciudad concentra aeropuerto, estación y clientela de empresa, y ahí se entra por concurso o no se entra. El hueco del operador nuevo está en la sustitución de taller y aseguradora, que es menos vistosa y más estable.
Demanda suficiente de sustitución, de empresa y de turismo de fin de semana, plazas de aparcamiento asequibles y competencia sobre todo local. Es donde la ocupación y el coste de la estructura cuadran mejor.
Sin aeropuerto ni volumen de talleres, la flota se queda parada demasiados días y no se llega ni al 54 % que cubre gastos. Funciona con flota corta y apoyado en otro negocio de automoción que ya tenga clientes y campa.
Dos agencias cerradas entre las 252 censadas en doce ciudades.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.