La herramienta de Rolty
El formato tipo: reforma de 30.000 a 100.000 €, equipamiento de 20.000 a 50.000 € y el resto en ropa de cama, sistemas, proyecto y licencias.
Media de los doce meses: 3.625 € de literas, 965 € de habitaciones privadas y 1.710 € de cena, desayuno, lavadora y bar. En la realidad todo entra entre abril y octubre.
Media de los doce meses, antes de impuestos. Sobre 200.000 € puestos es un 9,6 % anual, por encima del 7 al 7,5 % que publica el sector.
De cada 100 € que entran se quedan 25 antes de impuestos. Las sociedades pequeñas de alojamiento de corta estancia depositan un 13,5 %, ya con nóminas y con el impuesto pagado.
El hospitalero de temporada se lleva 1.300 € y el alquiler 750 €. Detrás van la calefacción, la lavandería y las compras de la cocina.
Con diez de las cuarenta plazas ocupadas cada noche de abril a octubre pagas todo; lo que pase de ahí es tuyo. La ocupación medida en el Camino Francés deja catorce, así que el colchón son cuatro camas.
Diez años y medio. El sector publica que un albergue se recupera en tres a cinco años: con sus propias cifras de rentabilidad, del 7 al 7,5 % anual, harían falta trece.
Durante los siete meses abiertos: recepción de una a diez de la noche, limpieza de dormitorios y baños cada mañana, lavandería y cena. De noviembre a marzo, obra y poco más.
El hospitalero es la partida más cara de la cuenta y va con el convenio provincial de hospedaje, con un 30,65 % de coste de empresa sobre el bruto.
Lo que decide si un edificio sirve no son los metros totales: son los metros por plaza y el número de duchas e inodoros que exige la comunidad autónoma.
El mes fuerte del Camino es mayo, no agosto. Quien planifique para el verano estará planificando para el peor mes de la temporada.
El orden importa: primero mirar el decreto autonómico de albergues, después el ayuntamiento. Y en Navarra y en La Rioja los albergues del Camino tienen régimen propio.
Las ciudades grandes de etapa reúnen peregrino y turista urbano, y ese turista sí paga la habitación privada dentro del albergue. La contrapartida es que el edificio cuesta cuatro veces más y que ahí no compites solo con la red pública, sino con los hostels urbanos, que se anuncian entre 19 y 36 € la cama.
Una ciudad media que además sea final de etapa reconocida junta dos cosas útiles: peregrinos que paran sí o sí y suficiente vida propia para vender cena y desayuno. Es el punto intermedio entre el alquiler asumible del pueblo y el volumen de la ciudad grande.
Las etapas del Camino Francés se hacen en su mayoría entre pueblos, y las cuentas de esta ficha están hechas con la ocupación oficial de esa ruta. El alquiler cae a la franja de 400 a 800 € al mes y el albergue puede ser la única opción de la etapa. El riesgo cambia de sitio: si la etapa se mueve o el paso baja, no hay clientela local que lo compense.
Dos cerrados en los 187 albergues censados en 18 localidades del Camino. Es un suelo, no una medida: la búsqueda devuelve primero lo que está abierto.
Sí hay puerta de salida, pero la salida es vender el edificio, no traspasar un negocio barato: los anuncios publican precio y nunca facturación.
La litera en albergue privado, precio más repetido de más de sesenta observaciones en cinco etapas del Camino Francés. El rango va de 11 a 22 €, y los públicos cobran de 8 a 16 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.