La herramienta de Rolty
Dos ordenadores, las licencias del primer año, tu web y el alta. Ni obra ni género.
De seis a dieciocho clientes con cuota mensual de unos 600 €.
Lo que te queda antes de tu IRPF, con una persona en plantilla y los externos pagados.
De cada 100 € que factura la agencia, se quedan unos 36 después de pagarlo todo.
Una persona en plantilla se lleva la mitad; el resto son externos, software y coworking.
Con ocho cuotas pagas la estructura; del noveno en adelante empieza tu sueldo.
5.500 € entre los 2.600 € que deja la cuenta: dos meses. Se recupera enseguida porque casi no hay nada que recuperar; aquí no se arriesga capital, se arriesga tiempo.
Media jornada entregando el trabajo y media vendiendo el siguiente cliente.
Una persona lleva entre seis y diez cuentas; lo puntual se subcontrata y así no engordas la nómina.
El cliente casi nunca viene: el sitio lo necesitas tú para reunirte y para sentar a quien contrates.
La cuota no baja en verano, pero los proyectos grandes se paran: agosto se cobra y no se trabaja igual.
Nadie te pide un título, pero llevas datos y dinero de otra empresa: eso va con contrato y con seguro.
Aquí está el presupuesto grande y también la agencia con veinte personas, el departamento interno del cliente y el freelance barato. Se entra por nicho, un sector concreto que domines, o por cercanía, nunca por ser una agencia más.
Suficientes empresas con presupuesto y con obligación de estar en internet, y menos agencias con estructura peleando por ellas. Es donde una agencia de tres personas puede ser la referencia de un sector entero de la ciudad.
El censo devuelve agencias hasta en las ciudades de poco más de 50.000 habitantes de la muestra, así que competencia hay. Lo que escasea es el cliente que pueda pagar 600 € todos los meses: se acaba trabajando en remoto para clientes de fuera, que es otro negocio: sin la ventaja de conocer el tejido local y compitiendo contra el país entero.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.