La herramienta de Rolty
Local acondicionado con dos aulas, mobiliario, campus y el temario propio.
Media de los doce meses: durante el curso es bastante más, en verano casi nada.
Antes del IRPF, contando el verano seco y con la retribución de quien dirige y da clase dentro. En un mes de curso lleno son unos 5.850 €.
De cada 100 € de cuota se quedan unos 40, y dentro va la retribución de quien dirige y da clase, que no está en los gastos fijos.
Los profesores y el alquiler son casi todo; la captación de septiembre es la partida que sorprende.
Con unos 48 alumnos matriculados se pagan el aula, los profesores y la luz; lo que pase de ahí se queda en casa.
Poco más de un curso y medio, porque el primer septiembre nunca llena el aula.
Clases, tutorías, corrección de simulacros y rehacer el temario cuando cambia la convocatoria.
Se contrata por horas y por cuerpo, porque cada oposición pide un preparador distinto.
Lo que encarece el local no son los metros, es el aforo y la insonorización entre aulas.
El año entero se juega en septiembre: si esa matrícula falla, no hay segunda oportunidad hasta el curso siguiente.
No hay permiso educativo que pedir, y el IVA que se paga al montar el aula no se recupera después.
La gran ciudad concentra las sedes de examen y los cuerpos estatales, y admite cuotas más altas. A cambio el alquiler del aula se lleva la ventaja y se compite contra centros con décadas de nombre.
Las capitales de provincia suman las oposiciones del Estado y las de su comunidad autónoma, con alquiler asumible y un alumno que prefiere el aula cerca de casa. Es donde la cuenta cuadra con menos esfuerzo.
En las cuatro ciudades pequeñas del censo aparecen academias en todas, así que la demanda existe. El problema no es la competencia local sino la academia online, que llega igual de bien y cobra menos.
Una sola academia cerrada entre las 349 censadas en 12 ciudades.
Es la cuota mensual por alumno. La única tarifa presencial que apareció en las 50 webs revisadas son 144 € al mes, en gran ciudad.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.