Esta ficha empieza con un problema de método que conviene contar, porque es parte del resultado. La fisioterapia y la rehabilitación animal no se puede censar: al sondear el término en Madrid, el mapa devuelve hospitales veterinarios de Almería, Granada y Ciudad Real, que es lo que pasa cuando un término no tiene implantación local y el buscador amplía el radio hasta encontrar algo. Así que en vez de censarla, la hemos buscado dentro del censo que sí existe: el de clínicas veterinarias. De 968 clínicas en 33 ciudades, solo 5 llevan la rehabilitación en el nombre, y ninguna tiene categoría propia en el mapa. Ampliando a los demás censos del vertical, 4.790 negocios de mascotas, aparece un nombre más. Los directorios del sector confirman la escala: alrededor de 50 centros en toda España, la mayoría clínicas que ofrecen el servicio. La conclusión es la ficha entera. Esto no es hoy un modelo de negocio independiente, es un servicio que se añade a una clínica, y quien quiera montarlo tiene que entender que su paciente no lo busca a él: se lo manda el cirujano que acaba de operar una rodilla o el internista que lleva una hernia discal. Lo que sí está a favor es la demanda de fondo. El gasto por animal sube, el perro senior con artrosis es un paciente que antes se resignaba y ahora se trata, y el tratamiento es largo, de dos o tres sesiones por semana durante dos o tres meses, lo que convierte a cada caso en varias facturas y no en una. En contra hay dos cosas serias. La primera es que no se puede hacer una cuenta: la partida que manda es la cinta subacuática y ningún proveedor consultado publica su precio, así que la inversión de este modelo es literalmente desconocida hasta que se pide presupuesto. La segunda es que el marco profesional lleva siete años sin cerrarse, con el Consejo de Estado a favor de la reserva veterinaria en 2020, la Audiencia Nacional inadmitiendo el recurso en 2024 y el Tribunal Supremo admitiéndolo en junio de 2026. Por eso la ficha sale sin nota. Hay razones para pensar que es un buen servicio; no hay datos para decir que sea un buen negocio, y esas dos frases no son la misma.