Esta ficha es un buen ejemplo de por qué contamos lo que mide el censo y no solo lo que dice el titular. La terapia ocupacional es la profesión sanitaria que más crece de España, un 9,2 % anual según el INE, por delante de psicólogos y nutricionistas. Con ese dato en la mano, cualquiera diría que abrir consulta es una apuesta clara. Pero al censar el sector aparece lo contrario: de 384 sitios que Google devuelve con ese nombre en doce ciudades, solo 118 son una consulta privada independiente. Los otros 266 son fundaciones, hospitales, residencias, centros de día, escuelas de formación y clínicas de fisioterapia que incluyen la terapia ocupacional en su cartera. Es decir, el terapeuta ocupacional español no está montando consultas: se está incorporando a equipos que ya existen. Eso no convierte al modelo en mala idea, pero sí cambia la pregunta. Quien quiera abrir aquí no compite por cuota en un mercado hecho, sino que tiene que construir su demanda a base de derivación de neurología, geriatría y atención temprana, y sostener la agenda con domicilios y colaboraciones. Por eso la ficha sale sin nota: puntuar la rentabilidad de un modelo del que solo hay 118 ejemplos y ninguna cifra publicada sería inventarse una precisión que no tenemos.