El centro comercial cerró entero y la bolera siguió abierta
Un centro comercial de la provincia de Valladolid, inaugurado en 2002, echó el cierre definitivo el 31 de agosto. Todos sus locales quedaron cerrados salvo la bolera, que mantiene contrato en vigor hasta 2029 y sigue funcionando como único negocio activo del recinto. Sirve para las dos lecturas: el contrato largo de un operador de ocio aguanta lo que no aguanta el retail, y a la vez enseña de qué depende el negocio cuando el tráfico que traía el centro desaparece.
Tribuna de Valladolid






