La herramienta de Rolty
Un mostrador con obrador pequeño se monta por menos de lo que cuesta un restaurante.
Unos 22.000 € al mes con treinta pedidos al día.
De cada 22.000 € de caja, al dueño le quedan unos 2.500 limpios.
De cada 10 € que cobras, algo más de un euro es beneficio.
Tres personas y un local pequeño ya cuestan unos 9.000 € al mes.
Con unos 20 pedidos al día pagas los gastos; lo que pase de ahí, para ti.
Recuperar lo invertido lleva de dos a cuatro años, no meses.
Dos servicios al día y la preparación empieza mucho antes de abrir.
Dos manos que corten y una que atienda: con eso funciona.
Con 30 m² bien distribuidos ya se produce y se despacha.
No es un negocio de temporada: sube el fin de semana y baja en agosto.
El permiso es el de cualquier local; lo específico es el congelador y su registro.
Volumen de pedidos, oficinas y clientela acostumbrada al producto. También la mayor densidad de competidores con sala que reparten a tu misma calle.
Hay demanda y el alquiler baja, pero el ticket también: el mismo pedido se vende más barato que en una capital.
En ciudad pequeña el sushi sigue siendo consumo de ocasión y el reparto tiene menos masa. Funciona como añadido a otra oferta, no como negocio único.
Ningún local de sushi cerrado entre los 256 censados.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.