La herramienta de Rolty
Lo mínimo para operar en regla y aguantar los primeros meses.
A pie el radio es el barrio, y eso limita los perros por turno.
Casi todo lo que entra se queda, porque casi no hay gastos.
El margen es enorme porque no hay local ni nómina: el coste eres tú.
Sin vehículo, los gastos del negocio caben en una mano.
Con dos o tres perros al día se cubren los gastos del negocio; el problema nunca es cubrirlos, es llegar a un sueldo.
Se invierte tan poco que se recupera casi de inmediato.
En turnos partidos de mañana, mediodía y tarde, con los desplazamientos entre medias.
Cada perro más son horas tuyas; crecer obliga a contratar y eso cambia el negocio.
Ni alquiler ni obra, y por eso la barrera de entrada es casi cero.
Combinar paseo y cuidado en casa es lo que aplana el año.
No hay licencia de actividad porque no hay local, pero recoger perros en furgoneta sí es un trámite.
Jornadas largas fuera de casa, pisos sin jardín y renta suficiente para pagar el paseo diario. El censo lo enseña: 36 operadores listados en Madrid y 37 en Barcelona, y ambas rozan el tope de muestreo, así que son un suelo.
La ciudad media da resultados dispares con poblaciones parecidas: 32 operadores listados en Murcia frente a 2 en Valladolid. Hay hueco, aunque el precio baja y la cartera recurrente cuesta más de armar.
En Ponferrada, Cuenca y Talavera de la Reina el censo no pasa de siete operadores por ciudad. Con trayectos cortos, casas con patio y familia cerca, el perro lo saca el vecino y nadie paga por ello.
5 de los 258 censados figuraban cerrados; la peluquería canina tiene 1 cerrado sobre 760 locales.
Lo que cuesta un perro en paseo de grupo; el exclusivo sube hasta 22 € la hora en Madrid.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.