La herramienta de Rolty
Aspirador, carro, producto, seguro, alta y colchón para los primeros meses. El coche es lo único que puede disparar la cifra.
Unas 145 horas facturadas al mes a 13,80 € sin IVA, que son once clientes fijos de tres horas por semana.
Antes de tu IRPF. Es tu sueldo: aquí el margen y lo que cobras son la misma cosa.
De cada 100 € que cobras se quedan más de 60, porque lo único que vendes son tus horas.
La cuota de autónomo y el coche son más de la mitad. No hay alquiler que pagar.
Con unas 60 horas facturadas al mes, tres al día, ya tienes pagado todo lo fijo; lo que pase de ahí es tuyo. En el formato de limpieza profunda el equilibrio se mide en servicios: entre quince y veintidós al mes.
Menos de un año en casi cualquier escenario. Lo que de verdad se arriesga aquí no es la inversión, que es pequeña: es el mes que pasa entre limpiar y cobrar.
Unas 33 horas limpiando, y el resto en carretera, presupuestos, sustituciones y facturas.
Contratar es la única forma de hacer más horas, y es justo lo que la aritmética del hogar castiga.
Es el modelo sin escaparate: no pagas alquiler, y por eso tampoco tienes barrera de entrada frente al siguiente.
La casa se ensucia todo el año, pero en agosto el cliente no está para que se la limpien.
Abrir es trivial; lo reglado de verdad es cómo contratas, no cómo limpias.
La gran ciudad es donde el hogar paga mejor la hora y donde hay más casas de doble sueldo que contratan limpieza. También es donde las rutas se acortan, que es lo que sube el porcentaje de tiempo que se factura. Aun así, el precio de mercado sigue por debajo de lo que cuesta la hora con estructura.
La banda de precio baja, pero la ciudad media compensa con trayectos cortos, alquileres que no hacen falta y una clientela de barrio que se capta por recomendación. Es donde el formato de una sola persona cuadra con menos esfuerzo comercial.
En ciudad pequeña la hora se paga entre 11 y 15 € con IVA, que sin IVA se queda entre 9 y 12 €: por debajo de los 12,99 € que cuesta una hora de trabajo al salario mínimo antes de cualquier otro gasto. Aquí el modelo solo funciona limpiando el dueño, y compitiendo contra la vecina que cobra en mano.
Es lo que se cobra por la visita típica de tres horas. La hora suelta va de 14 a 20 € con IVA si la factura una empresa y de 10 a 15 € si la cobra una autónoma; en ciudad pequeña baja a 11-15 €. Hay además un mínimo de dos o tres horas por visita y un suplemento de desplazamiento de 5 a 15 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.