La herramienta de Rolty
Despacho pequeño, software en nube, seguro y colchón hasta que la cartera paga.
Entre 40 y 80 clientes pagando su cuota, más rentas y altas sueltas.
Antes de tu IRPF. Mientras no contrates, el margen y tu sueldo son lo mismo.
De cada 100 € cobrados se quedan unos 60, porque lo que se vende son horas.
El despacho y tu cuota de autónomo son casi todo; el software en nube es barato.
Con unos 20 clientes de cuota media pagas el despacho; para cobrar 2.000 € netos hacen falta unos 45.
En dinero se recupera en pocos meses; lo lento es llenar la cartera, y eso lleva uno o dos años.
Con cuatro picos al año en cada trimestre y la campaña de renta encima.
La primera contratación llega cuando los modelos del trimestre no caben en el mes.
Sin escaparate: el cliente manda las facturas por email y viene una vez al año.
La más marcada del vertical: en agosto entra poco más de la mitad que en diciembre.
Cualquiera puede abrir; lo que no puede es saltarse la identificación de clientes de la ley de blanqueo.
Tejido empresarial para llenar la cartera, pero el despacho compite con las plataformas de cuota baja, que captan aquí, y con los grupos que compran despachos. La gestoría censada en gran ciudad acumula más reseñas que en ninguna otra: la reputación en el mapa pesa.
Autónomos y empresas familiares que quieren una persona con nombre, alquiler asumible y un boca a boca que funciona. Es donde la cartera se construye con menos captación pagada.
Menos empresas y menos altas nuevas, pero la relación dura décadas y la plataforma online apenas capta aquí. El techo lo pone el número de negocios del pueblo, no la competencia.
La cuota de un autónomo sin empleados: 45 € en las online, 90 € en el despacho de barrio. Una sociedad pequeña paga unos 150 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.