La herramienta de Rolty
Obra civil, tanques, surtidores y licencias; el terreno va aparte.
Casi todo es el coste del combustible: lo que queda es una fracción mínima.
Antes de impuestos, con un margen del 2 % sobre lo que vendes.
El margen más bajo de todo el catálogo, y por diseño.
Terreno, luz, mantenimiento, seguros e inspecciones.
Por debajo de ese volumen de venta, la estación no cubre su estructura.
De tres a cinco años: el plazo más largo del vertical.
Supervisión, suministro e incidencias: la estación funciona sola.
Sin turnos que cubrir: eso es lo que hace viable el margen.
Si hay que dar la vuelta para entrar, pierdes la mitad de los clientes.
La gente reposta igual en enero que en julio, salvo puentes.
Es el modelo del vertical con el marco regulatorio más pesado.
El volumen de vehículos es el mejor, pero el precio del suelo urbano dispara una inversión que ya es la más alta del vertical.
Tráfico suficiente, suelo asequible en accesos y polígonos, y un cliente muy sensible al precio. Es donde las enseñas están abriendo.
El volumen de litros baja, aunque en zonas con pocas alternativas la diferencia de precio atrae clientes de varios pueblos alrededor.
Lo que deja un repostaje medio en la estación.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.