La herramienta de Rolty
Local de 40 a 80 m² con cabinas separadas, autoclave y material de arranque.
Toda la caja del estudio, incluida la parte que se llevan los artistas.
Antes de tu IRPF, tatuando tú y con un segundo artista a porcentaje.
El material cuesta poco: lo que se paga es el tiempo de quien tatúa.
Alquiler, suministros, seguros, gestor de residuos y gestoría.
Con unas 35 horas de aguja al mes se cubren los gastos fijos del estudio.
Poco más de un año si la agenda se llena desde el principio.
Diseño y agenda fuera de cabina; solo se cobran las horas de aguja.
Se reparte la caja en vez de pagar nóminas, y así la agenda es de cada uno.
Las mamparas y el circuito del material condicionan la obra más que los metros.
No hay temporada muerta, pero la agenda se llena antes con buen tiempo.
Sin inscripción en el registro sanitario de tu comunidad no se puede abrir.
La gran ciudad da público de sobra y permite tarifas altas, pero también concentra estudios y alquileres, así que la diferencia la marca el nombre del artista.
Demanda suficiente para llenar agenda con alquileres muy por debajo de la gran ciudad. Es donde mejor cuadran las horas de aguja con los gastos fijos.
El censo encuentra estudios en todas las ciudades pequeñas medidas, así que la demanda existe. Lo que no da la ciudad pequeña es volumen para sostener varias cabinas a jornada completa.
Ni un local marcado como cerrado en los 433 estudios censados, de Madrid a Cuenca.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.