La herramienta de Rolty
No es obra ni maquinaria: casi todo es lo que se le paga al titular anterior por quedarse con su punto de venta.
Es la caja, no el ingreso: casi todo ese dinero es del sorteo y vuelve en premios. Lo que se queda el mostrador es la comisión.
Antes del IRPF, y es el sueldo de quien está detrás del mostrador tanto como el beneficio del negocio.
De cada 100 € que entran por el mostrador quedan poco más de 4 cuando está todo pagado. La comisión bruta por vender ronda el 7 %, y de ahí salen la nómina, el alquiler y la luz.
Aquí no hay línea de mercancía, porque el género no se compra. Manda la nómina del mostrador y detrás va el alquiler.
Unos 2.375 € de lotería y apuestas cada día, algo más de un centenar de décimos, solo para pagar la nómina, el alquiler y la luz. Lo que pase de ahí es tuyo.
Del orden de seis años, y son seis años dependiendo de un contrato cuyas condiciones económicas fija la otra parte.
Horario de comercio de lunes a sábado, con semanas de diciembre que no se parecen a ninguna otra del año.
El convenio que aplica es el de comercio general de la provincia o de la comunidad, con una base anual que va de los 17.094 € del salario mínimo a los 22.525 € de la Comunitat Valenciana.
El local va unido al punto de venta: quien compra tiene que acreditar que dispone de él, y trasladarlo no es una decisión libre.
El sorteo de Navidad movió 3.180,02 millones de euros sobre 9.686,63 de venta total de la red, y la media por administración fueron 38.019 décimos.
Aquí el papel que decide no lo da el ayuntamiento y tampoco una norma: lo da un contrato entre dos partes, y una de ellas es un monopolista.
La gran ciudad concentra las administraciones de destino, esas a las que la gente viaja a comprar un número, y desde ellas se vende a toda España por teléfono. También es donde el traspaso se dispara: en el escaparate observado hay una de Madrid centro a 2.250.000 €.
La clientela de barrio es fija, la venta se reparte a lo largo del año y el alquiler ronda la mediana nacional. Es el tramo donde el precio de traspaso guarda mejor proporción con la comisión que genera el mostrador.
En la ciudad pequeña el alquiler se queda en la mitad y la costumbre juega a favor, pero el techo lo pone el censo: la caja depende de cuánta gente vive alrededor y de lo que gasta en diciembre, que de media nacional fueron 76,08 € por habitante.
Es lo que enseña hoy el escaparate de un solo intermediario, con una mediana de 422.500 € y anuncios de 130.000 a 2.250.000 €. Hay mercado de salida, y es caro entrar y caro salir.
El precio no lo pone quien vende y no se mueve desde 2002. De cada décimo del sorteo de Navidad, el sector declara quedarse 90 céntimos.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.