La herramienta de Rolty
Formación, material, seguro, alta y una web. No hay obra que pagar.
Entre diez y veinte sesiones a la semana a 50 € de media.
Antes de tu IRPF y con la cuota de autónomo ya restada.
De cada 100 € cobrados se queda más de la mitad: aquí no hay materia prima.
El coche y la publicidad son las dos partidas grandes.
Con cinco sesiones a la semana se pagan los gastos; lo que pase de ahí es tuyo.
Un trimestre: es de lo más rápido que se recupera en el catálogo.
Catorce sesiones facturables y el resto en coche, captación y papeleo.
Sin plantilla. Crecer es dar clases de grupo o subcontratar puntualmente, no contratar.
El formato normal no tiene local: se trabaja en casa del cliente y en la calle.
Los meses de viajes la agenda se vacía porque el cliente no está.
El trámite serio llega el día que decides quedarte con los perros a dormir.
La gran ciudad concentra clientes y precio, pero cruzarla entre dos sesiones a domicilio puede costar una hora. Aquí la agenda se defiende trabajando por zonas o con clases de grupo en un punto fijo.
Distancias cortas, demanda urbana suficiente y alquiler barato si algún día se busca campo. Es donde catorce sesiones a la semana se llenan sin perder media jornada conduciendo.
En las cuatro ciudades pequeñas censadas la búsqueda devolvió casi el tope de resultados, así que competencia hay. Funciona con precios más bajos y cubriendo comarca, lo que devuelve el problema del coche.
Cero cierres definitivos en 476 fichas censadas, con trece cerradas temporalmente.
Lo que se paga por sesión, con los bonos de diez sesiones bajando el precio a 30 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.